Que bueno sería poder ser felices a toda hora, sin importar lo que pase fuera de nuestra vista, fuera de nosotros, sin importar los comentarios, lo que digan o hagan tus amigos, tus seres queridos, o hasta incluso la persona que más amas...
En otras palabras, poder valerse uno, por sí mismo sin que los demás tengan que ver... hasta que escuchas eso tan deseado que querías oír, eso tan deseado, pero... eso tan deseado, no era tan deseado que digamos... las ganas de romper todo de repente te ivaden la mente y el alma, ganas de tirar todo, ganas de gritar, de ahogarse uno en llanto por aquellas razones que ni la razón misma entiende, por razones que el ser no puede asimilar, por razones que se dan siempre, pero, a veces uno se pregunta... por qué se dan más conmigo? por qué la suerte no me acompaña?
Dan ganas de cambiar, de ser otro, de poder tener la suerte que tal vez han tenido otros, de vivir diferente.. no con respecto a la gente con quien compartes, sino con respecto a las ganas de cambiar tus sentimientos, de ser una persona dsitinta, que no sepa lo que signifique sentir angustia, que no sepa lo que signifique sentir dolor, que no sepa lo que son los celos, que no sepa nada sobre la desesperación o que por lo menos, si lo descubre, que sepa disimular todo ésto, para que no venga un chamuyo cualquiera y te saque una sonrisa a la fuerza, sólo porque lo que dice te alegra en el momento y solamente en el momento. Porque no es lo mismo estar mal y querer ser consolados, que estar terriblemente mal y no querer mejorar, porque sabemos que la situación que nos tiene así jamás va a desaparecer, y lo sabemos... lo sabemos con una certeza que es más grande que nuestra razón misma. Entonces... que aquello que nos cause angustia se esconda en lo más recóndito de nuestro corazón, que nadie se entere que estás de esa manera... a veces es mejor que nadie venga a consolarte, que nadie te diga cosas para hacerte reír, sabiendo esta persona cuáles son las palabras justas, las palabras clave para que logre hacerlo a uno caer en la tentación y alegrar nuestro rosto por sólo un momento, pero no se alegra así al corazón de un instante para el otro...
A veces puede que uno se sienta abandonado, fuera de todo lugar, sin nada en que enfocarse, sin nadie en quien pensar, sabiendo que esa persona en la que estás pensando... sí sí, esa.. está en otro tema, otros intereses, pero no te lo dice... o tal vez simplemente te das cuenta que se quedó en el pasado y todavía piensa que todo son flores, paz y color rosa... cuando la realidad te está mostrando otra cara de las cosas, pero esa persona no logra darse cuenta cuenta...
A veces nos cansamos, y no se sabe el por qué del asunto, tal vez cansarnos de nuestros aspectos cotidianos que nos hacen ser quien somos, dejar de querer el futuro en el que estábamos pensando vivir hace unos días, ponerse a razonar si las personas que te acompañan de verdad valen la pena, y lo peor... como decirlo cuando esas personas son tan unidas a uno? como expresar que simplemente es un aburrimiento, que necesitas un tiempo pequeño para poder descansar, tan sólo un poco de soledad... pero por qué soledad? no... un poco de tiempo con tu mente, a solas pensando en qué hacer próximo a reflexionar, un espacio para decidir qué hacer, si irte o continuar...
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