miércoles, 20 de octubre de 2010

Sé que no crees en Dios. Sé que no te gusta orar... pero en algún momento de tu vida necesitarás algo en que creer, algo no visible, algo que no puedas sentir ni tocar. La vida es muy dura para atravesarla solo, sin nada sagrado en que apoyarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario